Hay cosas que no les contaría ni a los muertos
que guardan hasta la eternidad los secretos.
Hay cosas que no se cuentan y mueren,
se quedan huérfanas,
sin madre ni padre que las proteja.
De las cosas que aprendí,
quizás olvidé demasiadas
que recordé y olvidé recordarlas.
Porque hay cosas que no se cuentan
y caen al abismo del corasón.
Se quedan colgadas y a veces
escalan de nuevo por ser,
pero no les deja el nudo de la garganta.
Se apoyan en el quicio del corasón.
Miran a través de las ramas de las pestañas,
se quedan más tónicas que una esdrújula
contando margaritas dormidas sobre tu almohada.(en al baúl)
By Quejio
Escuchando Jarabe de palo, "completo incompleto", un jueves de vete a saber que semana... 19:30h